Emociones del ser humano II:Factores que influyen en las emociones


Emociones del ser humano II:Factores que influyen en las emociones

Estas dos preguntas reflejan la subjetividad/relatividad en la que se mueven las emociones, siendo muy cambiantes dentro de un mismo grupo de personas y, a su vez, en distintas regiones del planeta. 

Sabiendo los datos anteriores, se pueden deducir cuales son los dos factores principales a la hora de sentir y percibir las emociones: experiencia y cultura.

Experiencia

En esta agrupación nos encontramos con todas las circunstancias, hechos, vivencias y análisis experimentados de forma individual por cada persona, es decir, existen tantas como seres humanos viven en la Tierra.

Aunque estos factores evolucionan a lo largo de la vida de un individuo, el momento que determinará con mayor fuerza la predisposición a ciertas emociones será en los primeros años de vida, que son los dedicados al descubrimiento (niñez y adolescencia). Por ejemplo, si unos padres tienen miedo a los perros, sus hijos tendrán un alto porcentaje de desarrollar ese mismo miedo (a no ser que los progenitores sean conscientes de ello y no quieran inculcárselo a sus hijos).

Por este motivo es necesario que la gente tenga conocimientos sobre inteligencia emocional, cómo funcionan los patrones de comportamiento y cómo y cuándo se adquieren. Comento este dato porque una buena educación (una de cal y otra de arena), debe estar orientada a que las personas sean lo más autosuficientes en el plano emocional, puesto que los problemas y carencias se agravan a medida que la persona se hace adulta. 

Cuando se alcanza la vida adulta los patrones emocionales y de conducta comienzan a establecerse y a enraizarse profundamente (o deberían). Esto puede ser bueno para la gente que se ha esforzado en mejorarse a sí misma llegando en este momento a un cierto grado de plenitud, pero no tan bueno para aquellas personas que siguen con patrones basados en carencias recibidas en la etapa de niñez y que suelen generar malestar o inestabilidad a lo largo de la vida (relaciones tóxicas, inseguridad, etc.). Aún así, dependiendo del individuo, siempre habrá un cierto grado de evolución, pero más tranquilo y lento que en los años anteriores.

En la etapa anciana se alcanza un estado de calma, donde el individuo ya no tiene mucha capacidad para el cambio y evolución. Por lo que suelen ser personas muy firmes en sus pensamientos y comportamientos con muy poco margen de cambio. La mayoría alcanza la calma, tranquilidad y aceptación debido a todas las experiencias vividas, además de iniciar la etapa en la que el cuerpo se prepara para su fin. Al quedar poco tiempo de vida, las preocupaciones y los problemas cotidianos pierden peso y se convierten en nimiedades. 

Cultura

En esta agrupación entran todos los condicionantes o conductas adquiridas por el simple hecho de pertenecer a una determinada población o grupo de personas de una región, ya que cada una de estas tiene sus costumbrespensamientos y patrones de conducta.

Los distintos grupos poblacionales y culturas están en constante evolución, esto significa que sus patrones cambian progresivamente a lo largo de los años. Por ejemplo, la empatía por los animales y su bienestar se ha incrementado a lo largo de las últimas décadas en algunas zonas del mundo, cuando antes eran simplemente “animales” sin valor moral ni ético.

Como se puede apreciar, cada cultura transcurre hacia las necesidades o intereses que requiere suplir, por lo que dos culturas pueden llegar a ser muy diferentes aún procediendo de un origen común o viceversa. Esto se debe a la existencia de circunstancias que provocan que esa cultura primigenia se divida hacia otras dos con objetivos distintos. Por ejemplo, la separación producida en Corea dando lugar a la zona norte y zona sur.

Una vez entendido que las culturas se transforman, ¿en qué afecta esto a las emociones? Pues de la siguiente manera: las costumbres, conductas y, sobre todo, los pensamientos, generan el aflore de distintas emociones vinculadas a estos y, si los tres factores citados varían, las emociones ligadas también lo hacen. Por ejemplo, si nos remontamos a la época romana y sus gladiadores donde dos o más personas se enfrentaban a muerte, en aquel momento generaba disfrute y placer; a día de hoy genera desagrado y tristeza.

En el ejemplo anterior se perciben los cambios que se producen en la mentalidad de un colectivo con el paso de los años (siglos en ese caso). Este proceso se da en infinidad de situaciones o factores cambiantes, sólo hay que pensar en la evolución social que hemos vivido los humanos a lo largo del tiempo.

Resumen

Las experiencias personales como las experiencias culturales están estrechamente ligadas, pero una es una percepción subjetiva (experiencia) y la otra es una posición objetiva (cultura) dentro de una población.

Todo fluye solo, el movimiento siempre genera cambio, por lo que es una ley universal. El problema que veo a día de hoy es que, en muchas circunstancias, esa fluidez se corta con tijeras y se impone un cambio brusco con intereses personales detrás en vez de dejar que evolucione a su ritmo. Y esto sucede en muchas facetas: relaciones amorosas o de amistad, cambios sociales impuestos o formas de pensar, cambios políticos, etc.

Si conocemos los factores que nos influyen y cómo nos influyen, conseguiremos tener una visión más crítica y sensata de lo que sucede a nuestro alrededor. Animo a la gente a pensar y repensar, y si ya lo haces, te doy las gracias.

AVISO IMPORTANTE: este blog refleja una opinión subjetiva de la vida basada en análisis a partir de experiencias propias y de diversas lecturas. No soy un profesional cualificado, solo expongo la visión que le contaría a cualquier persona querida a la que quisiera ayudar.

Adrián Vidal García, 6 nov. 2021